“Fotoprotección y deporte”, por Silvia Capafons

Hay quien encuentra en el calor la excusa perfecta para no hacer deporte al aire libre. Yo, en cambio, me vengo arriba de junio a septiembre y salgo a trotar feliz. Claro está, aplico mi sentido común y lo uno a lo que he aprendido como periodista tras muchos años trabajando con dermatólogos: grabado a fuego tengo que hay que tomar precauciones para evitar los riesgos a la hora de hacer ejercicio en verano: sobre todo el golpe de calor y la exposición al sol, que pueden ser bien peligrosos esos días en los que el termómetro revienta y esas horas en las que lo único que te apetece es echarte una siesta, ponerte a cubierto o darte un chapuzón. Sí, el ejercicio en verano puede ser maravilloso…o un verdadero atentado contra la salud. Recuerdo que asistí al primer congreso de la Academia de Dermatología Española un mes de junio al comienzo de mi trayectoria en el sector de la belleza, hace más de diez años, cuando aún no tenía tan interiorizado como ahora la importancia de la protección solar, y al terminar la jornada me puse las zapatillas para salir a correr y desconectar un poco. Eran las seis de la tarde y los termómetros aún marcaban los 40º, pero iba a ser el único momento solo para mi. Me encontré a la salida del hotel con un dermatólogo conocido que incrédulo, me convenció para darme la vuelta. Y me contó varias cosas que para mi se convirtieron en un mantra: ayudó el que yo ya empezaba a manejar mucha información, que me pude ver reflejada en él mismo porque era deportista y joven como yo, pero sobre todo lo hizo el que siempre he valorado mi salud. Y esto fue lo que me contó:

Consejos del dermatólogo

  • Sal a hacer deporte en verano cuando tu sombra sea más larga que tu persona, porque estarás evitando las horas centrales y el momento en el que el sol pega más fuerte.
  • Intenta buscar áreas en las que no exista una exposición directa, o al menos, zonas con árboles.
  • Sí a la protección física: lleva gorra y gafas de sol.
  • Bebe mucho agua, antes, durante (si vas a hacer ejercicio de larga duración, como bicicleta), y después. Así evitarás el golpe de calor.
  • Protege tu piel de la radiación ultravioleta y el cáncer de piel con un buen fotoprotector ( que además de filtros solares lleve algún ingrediente antioxidante y reparador) Este es un consejo tan fácil de seguir, que a veces me pregunto cómo hay tanta gente que lo pasa por alto, cubrirse tanto con un alto SPF como con una crema que cubra frente a todas las radiaciones . Además, para mi, combinarlo con fotoprotección oral: la nutricosmética es el complemento perfecto para un bronceado saludable y seguro, previene las quemaduras hasta tres veces más y proporciona un color más duradero y uniforme. Es decir, todo ventajas para cualquiera, pero especialmente para las personas de piel clara o sensible y para quienes hacen deporte al aire libre.

Encuentra tu fotoprotector

Eso de que la piel queda “blanca”, pringosa y resulta incómodo, es un tópico hoy en día: los fotoprotectores han avanzado tanto que si elegimos bien, no solo son de amplio espectro y salvaguardan contra todas las radiaciones posibles o incluso incorporan factores anti-envejecimiento, sino que se adaptan a nuestra piel, como ocurre con las bases de maquillaje. En cuestión de texturas, como explica la dermatóloga Yolanda Gilaberte, dermatóloga del Hospital San Jorge de Huesca, hay una amplia gama de cremas fotoprotectoras en diferentes formatos que pueden customizar la protección: cremas para piel seca, grasa o normal; sprays de absorción inmediata; geles que evitan el tono blanquecino, brumas, etc. De hecho, muchos están pensados para luchar contra el sudor y resistir al agua. Además, el sudor puede generar un fenómeno de reflexión de la luz y aumentar la radiación solar acumulada. Y cuando paramos de correr y nos secamos, a los 15 minutos la facilidad de quemarse es de un 50%.

Fotoprotector cosmético, oral, gorra y gafas

Así que la norma está bien clara:

  • Escoger el fotoprotector que mejor se adapte y que cubra de todas las radiaciones
  • Aplicarlo 20 minutos antes de salir, el tiempo que tarda en hacer efecto.
  • Ponerse gorra: Vale, no es lo que mejor sienta, pero menos favorecen las arrugas, las manchas o algo peor, un cáncer; y también gafas.
  • Completar con fotoprotección oral de confianza.
  • Mis “must”: Me quedo con la versión gel o spray y el SPF 90, el más alto, porque mi piel es tirando a clarita, e intento que tenga, al igual que las cápsulas, la tecnología Fernblock a base del helecho Polypodium leucotomos, porque ha demostrado su eficacia y porque aumenta hasta 3 veces la resistencia de tu piel a las quemaduras, previene las alergias, el envejecimiento e incluso el cáncer de piel.

 

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