La Dra. Lacruz nos habla de estrés oxidativo

Como continuación a la entrada de la semana pasada, en la que os hablamos de los radicales libres. Hoy en “Todo por tu Piel”, vamos a profundizar más sobre este fascinante tema. Para esto tenemos la suerte de contar con la colaboración de la Dra. Goretti Lacruz especialista en Dermatología en IDERMA.Instituto de Dermatología Avanzada-Clínica DEXEUS. Quién mejor que la Dra. Lacruz para profundizar en este tema y explicarnos como podemos ayudar a nuestro organismo a defenderse de los radicales libres.

IFC. Para empezar Dra. Lacruz ¿Qué son los radicales libres?

D.G.L. Los radicales libres son átomos o moléculas que poseen un electrón extra no emparejado, lo cual los vuelve muy inestables y reaccionan con facilidad para encontrar el electrón necesario para lograr su estabilidad. De esta forma se produce una cascada de radicales libres que provocan alteraciones en la estructura y función de las células.

Existen dos causas de la producción de radicales libres: una es endógena, es decir debido a mecanismos fisiológicos propios del organismo como respirar, producción de energía, procesos inmunológicos… y otra es exógena y depende del ambiente (exceso de radiación UV, ozono,  contaminación) y hábitos de vida: tabaco, alcohol…

IFC. ¿Qué mecanismos tiene nuestro organismo para defenderse?

D.G.L. Nuestro organismo posee mecanismos propios para neutralizar y bloquear estas moléculas dañinas; antioxidantes naturales como las vitaminas C y E, ubiquinonas, Superóxido dismutasa (SOD), carotenoides y glutatión.  Estos compuestos actúan sinérgicamente para frenar los procesos oxidativos dañinos y mantener el equilibrio dentro de la célula.

IFC. ¿Cuándo podemos hablar de situación de estrés oxidativo?

D.G.L. Cuando la cantidad de radicales libres supera la capacidad de contrarrestarlos, se produce un “desequilibrio oxidativo” (radicales  libres >> antioxidantes naturales). Este desequilibrio oxidativo puede provocar daño sobre los componentes de la célula (lípidos, proteínas y ADN), siendo por tanto un factor clave en la aparición de los signos del envejecimiento (arrugas, flacidez, falta de luminosidad…) y predisposición a cáncer cutáneo.

IFC. Los antioxidantes de nuestro organismo, ¿son suficientes para defendernos? ¿qué pasa si la cantidad de radicales libres es mayor de los antioxidantes de nuestro organismo?

D.G.L. Somos capaces de producir antioxidantes de manera natural para luchar frente a los radicales libres; pero cuando la cantidad de radicales libres supera la capacidad de contrarrestarlas, se produce un “desequilibrio oxidativo” .

IFC. ¿Qué relación hay entre el estrés oxidativo y la piel? Que daños a nivel cutáneo nos pueden provocar?

D.G.L. La piel es el órgano mas extenso y  estructuralmente contiene altas cantidades de lípidos, proteínas y DNA, elementos que la hacen extremadamente sensible a los procesos oxidativos.  La piel es el órgano más expuesto de manera directa al daño por radicales libres y la reducción de su defensa antioxidante acelera el mecanismo de envejecimiento y predispone al cáncer cutáneo.  Los radicales libres alteran la expresión de las enzimas que afectan a los niveles de colágeno y elastina disminuyen el tejido de sostén de la piel lo que resulta en arrugas, flacidez y fragilidad. Además, se disminuye la producción y  cantidad de nuevas células de la piel teniendo como resultado una falta de luminosidad en la piel.

Las mutaciones en el ADN pueden también producir queratinocitos anormales que causan una estructura epidérmica desorganizada e incluso degeneración a células malignas. La exposición a radiación ultravioleta (RUV) induce producción de cromóforos, moléculas que al absorber la luz (principalmente UVB pero también UVA) producen radicales libres. Éstos, al superar los mecanismos antioxidantes compensadores, promueven la peroxidación lipídica de las membranas celulares y la formación de “dímeros de timidina” (unión de dos timinas adyacentes) que distorsionan la estructura de la doble hélice e imposibilitan la correcta replicación y transcripción del material genético. En exposición sostenida y prolongada pueden presentarse mutaciones en los genes reguladores de la muerte celular programada, dando paso a precáncer (queratosis actínicas) y cáncer cutáneo.

IFC. ¿Cómo podemos aumentar la capacidad antioxidante de nuestro cuerpo/organismo?

D.G.L. Los antioxidantes naturales se van agotando con la edad, y en mayor medida  debido a  las condiciones ambientales actuales, con mayor radiación UV, contaminantes y factores estresores , por lo que hay que aportar una “ayuda extra”  mediante el uso de antioxidantes externos.

IFC. ¿Qué beneficios aportan el uso de antioxidantes externos?

D.G.L. Los antioxidantes tópicos pueden aumentar la protección natural de la piel haciendo sinergia con los antioxidantes ya presentes en nuestro organismo.

Los antioxidantes tópicos tienen el potencial de contrarestar los efectos nocivos de los radicales libres sobre la superficie de la piel antes que penetran a través de las membranas celulares.  En los ensayos clínicos se ha atribuido al uso de antioxidantes externos un efecto antiaging, fotoprotector y anticarcinogénico por su efecto neutralizante de la acción de radicales libres sobre el ADN.

Es importante conocer que para que los antioxidantes  sean efectivos por vía cutánea hay factores que se deben tener en cuenta, tales como la estabilización del producto, la formulación adecuada para que sean absorbidos por la piel y permanezcan el tiempo suficiente para realizar el efecto deseado y por último pero no menos importante, la concentración necesaria para lograr actividad biológica.

La vitamina C protege el ambiente extracelular neutralizando el radical superóxido, hidroxilo y peroxinitrito. La única manera de obtener grandes cantidades es aplicándola tópicamente, ya que por vía oral los mecanismos de control biológico restringen su absorción y posterior transporte a la piel. Para optimizar su absorción percutánea, la formulación del vehículo de la vitamina C debe tener un pH menor de 3.5, logrando máximas concentraciones en piel al 15%. Por vía tópica protege a la piel contra eritema e inmunosupresión producida por UVB y UVA, previene la aparición de hiperpigmentaciones, aumenta la síntesis de colágeno y reduce la acumulación de elastina causante de la elastosis solar.

Muchísimas gracias Dra. Lacruz tenerte de colaboradora en “Todo por tu Piel” es un lujo, gracias a ti sabemos mucho más de radicales libres y todas sus consecuencias para nuestra salud.

(Imagen ofrecida por IFC Spain)

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