La Vitamina C

Wikipedia define la Vitamina C como un nutriente esencial en particular para los mamíferos. Es una vitamina hidrosoluble, es decir se disuelve en agua, necesaria para el crecimiento y el normal desarrollo de nuestro organismo.

La presencia de esta vitamina es creada internamente por casi todos los organismos, siendo los humanos una notable excepción. Nuestro organismo es incapaz de producir Vitamina C por sí solo, ni tampoco almacenarla. Por lo tanto, necesitamos buscarla en alimentos o sustancias que la contengan.

Cuando hablamos de Vitamina C y alimentos automáticamente nos vienen a la cabeza los cítricos, frutas como la naranja, el limón llenas de Vitamina C. Pero no solo los cítricos contienen Vitamina C, algunas verduras, incluso superan a la naranja. 

La podemos encontrar en bayas, vegetales de hoja verde, tomates, coliflor, coles de bruselas, grosella negra, brócoli, pimientos, perejil, fresas, kiwi, fresas, etc.

En nuestro organismo La Vitamina C interviene en el mantenimiento de huesos, dientes y vasos sanguíneos y juega un papel fundamental en la salud de nuestra piel. 

Es un potente antioxidante con amplio aval científico que ha demostrado su gran eficacia en la lucha contra el envejecimiento cutáneo.

Aplicada sobre la piel, tiene una clara acción preventiva frente a los radicales libres, responsables de la aparición del 90% de los signos del envejecimiento. Por otro lado contribuye a la formación de nuevo colágeno, sustancias que aporta elasticidad y suavidad a la piel.

Como nos explicaba la semana pasada Ana Platas Product Manager de Endocare las nuevas ampollas Endocare C20 Proteoglicanos posee la mayor concentración de Vitamina C pura del mercado (20%) ideal para prevenir y corregir los signos del envejecimiento gracias a su acción: 

  • Reafirmante-hidratante de efecto inmediato
  • Antioxidante-antiarrugas a largo plazo
  • Iluminadora y unificadora del tono de la piel

(Imagen ofrecida por IFC Spain)

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