Dermatitis atópica, sin romper barreras… por el Dr. Raúl de Lucas

Para hablarnos de la Dermatitis Atópica contamos esta semana, con la colaboración en nuestro blog del Dr. Raúl de Lucas Jefe de Sección de Dermatología Pediátrica en el Hospital Universitario La Paz de Madrid.

La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad de la piel caracterizada por “dermatitis”, es decir inflamación que se manifiesta como enrojecimiento, hinchazón y sobre todo prurito que aparece de forma crónica y recurrente, normalmente en unas localizaciones concretas (flexuras, cuello, párpados, labios…) aunque puede afectar a todo el cuerpo. La dermatitis atópica en un 90% de los casos debuta en el primer año de vida, aunque se acepta que podría aparecer en cualquier edad. Sabemos, además, que se relaciona con otras condiciones “atópicas” como la alergia alimentaria, asma y rinitis, hoy se piensa que la piel podría ser la puerta de entrada a esta sensibilización particularmente durante los primeros meses de vida.

Pero, ¿qué ocurre en la piel para que alguien padezca DA?, pues bien, parece que la barrera cutánea del paciente con DA está alterada. Con el término barrera cutánea hacemos alusión a la función de protección y aislamiento de la epidermis y particularmente de su última capa y más externa, la capa córnea. En el caso de la DA las células de la capa córnea está más separadas de lo normal, el “cemento” que la une es más débil y el factor de hidratación natural (una mezcla de lípidos, proteínas, etc…) que recubre  la piel está alterado. Esta alteración descrita hace más vulnerable al individuo y es fácil entender como sustancias irritantes, alérgenos y microorganismos pueden pasar más fácilmente, alcanzar la dermis y provocar inflación estimulando a los linfocitos T.

Otra cuestión sería identificar la causa inicial de esa alteración de la barrera cutánea, pues bien, la mayoría de los pacientes tienen mutaciones en el gen de la filagrina, una proteína esencial para que las células de la epidermis, los queratinocitos, maduren y se conviertan en corneocitos (las células del estrato córneo) que “sellan” nuestra piel del exterior.

Todo este conocimiento ha hecho que cambie el abordaje de la DA, la reparación de la barrera cutánea es esencial para un control a largo plazo de la DA. El uso de jabones adecuados (syndet), emolientes especialmente pensados para esta enfermedad, con factores estimuladores de la síntesis de filagrina, aplicados de forma diaria forman parte de nuestra estrategia terapéutica.

Por tanto, en DA no rompamos barreras… intentemos repararlas…