Enganchada al efecto Loop, por Silvia Capafons

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Cuando oí hablar del Efecto Loop en cosmética pensé por asociación en guitarras eléctricas y en amplificadores multi-efectos, y no vi la relación. Me sonaba parecido a otro efecto del momento, el Efecto Wow, ya sabéis: esa forma onomatopéyica de decir que una experiencia ha sido la bomba. Pensé en su traducción literal: bucle, y me despistó aún más si cabe. Entonces me fui a la “biblia de tendencias”, Instagram, y puse el hashtag #efectoloop. Así fue como di con las ampollas Endocare C. Las tenía en casa porque son las que más utilizo, pero no había reparado en que allí, en la caja, estaba escrito. Así descubrí el verdadero sentido del Efecto Loop: de la misma forma que un amplificador tiene bucle de efectos de sonido, una fórmula cosmética bien trabajada puede tener lo propio en cuestión de piel y conseguir diversos resultados en cadena.

De Endocare C he probado toda la línea y me gusta entera, según el momento: las Oil Free me encantan en verano (las prefiero con proteoglicanos), y las nuevas con SPF 30 son perfectas para el resto del año, porque no hace falta ponerse aparte el protector solar. En ese momento tenía a punto de empezar las C 20 y me dispuse a sentir la “experiencia Loop”. Y esto fue lo que descubrí:

  • El efecto Loop se produce por la acción en cadena que provocan los factores de crecimiento SCA. Dicho así suena a chino, pero viene a decir que la tecnología de Endocare C a base de factores de crecimiento activa la piel y genera un efecto multiplicador (aquí está el bucle) porque actúa en las diferentes capas de la piel, reactivando las células y generando nuevos factores de crecimiento. Resulta que estos factores juegan un papel fundamental en la regeneración cutánea, y al combinarse con la vitamina C pura y estabilizada y los proteoglicanos consiguen tres acciones muy potentes: regeneran, iluminan y evitan la oxidación. Yo incluyo una cuarta que he notado con los proteoglicanos: hidratan mucho, y el resultado se mantiene todo el día.
  • La piel te cambia en un momento. Puedo vivir al borde del estrés máximo por el día y de noche acudir a un evento tirando de Efecto Loop, porque se que no voy a tener que usar tanto maquillaje, ya que ese cuádruple beneficio va a velar por mi cutis hasta que me vaya a dormir.
  • Es perfecto para las Navidades. Justo por esa capacidad de aportar buena cara al momento y que dure, la tecnología con efecto Loop es ideal para empalmar oficina con cena o evento festivo.
  • Resultados a corto… ¡y largo plazo! Hay ampollas y ampollas. Muchas tienen básicamente un efecto flash, pero a mi me gusta que “traten”. Es decir, que vayan más allá de dejarme la cara bonita unas horas. Un buen Efecto Loop actúa en todas las capas de la piel, así que trabaja a todos los niveles.
  • Es un producto muy rentable. Dura, y dura. Lo es porque consigue muchos beneficios en un solo producto y porque no es necesaria mucha cantidad: en una aplicación a veces uso un tercio de la ampolla, otras en las que me esmero más en cuello y escote, media. Y si la cierras bien, la fórmula permanece intacta hasta 7 días, que es mucho.
  • El escote gana mucho. Si soy sincera reconoceré que en invierno me olvido del escote a la hora de aplicar mis cremas, porque está tapado y me da frio solo de pensar en descubrirlo. Pero llevo alrededor de un año poniendo mi ampolla de Vitamina C con efecto Loop en esa zona y tengo que decir que la piel está mejor, y se han difuminado las líneas verticales (aún finas, pero ahí están).
  • Efecto Loop sí es Efecto Wow. Pues resulta que al final sí lo es, porque el Loop lleva al Wow… ya me entendéis.

¿Las habéis probado? ¿Me contáis vuestra experiencia?