Cómo cuidar la piel sensible

Pieles sensibles

Nunca he tenido una piel especialmente sensible. De hecho, me encanta ese momento de llegar a un centro de belleza y que la esteticista te pregunte si tu cutis es reactivo a algunos activos cosméticos. Me falta tiempo para decir, “Uy, ¡qué va! Aguanta lo que le echen, así que dale”. Por la boca muere el pez. Resulta que últimamente sí tengo la piel sensible en algunos momentos. Me salen ronchas, me pica, la noto tirante…va por zonas, pero es así. Sobre todo, lo noto cuando tengo mucho estrés, o cuando hace mucho frío y entro en un sitio con calor y calefacción. Si además, en ese sitio cerrado me pongo a sudar, el resultado es criminal.

Os cuento: Hace unos días quedé con la Dra. Natalia Jiménez, dermatóloga y amiga, para entrenar en el gimnasio. Matamos dos pájaros de un tiro, porque de paso aprovechamos a grabar uno de los vídeos de Me Pongo en tu Piel en los que participo haciendo entrevistas a dermatólogos top (pronto podremos verlo). Estos vídeos, como probablemente sabréis, son para Cantabria Labs, que ¡Tengo que decirlo! En su nueva etapa con cambio de nombre, imagen, nuevas especialidades médicas incorporadas y una proyección internacional enorme, promete mucho. A lo que iba: Iba a entrevistar a Natalia hablando de la piel sensible después de darnos un palizón gimnástico, llegaba tarde, corría, y al entrar, boom: calor seco.

Me subí a la bici elíptica y al terminar, mi cara era un poema: piel sensible llevaba mi nombre. Yo, a mis cuarenta y, empiezo a formar parte de ese 65% de mujeres que declara tener rojeces en el rostro. Qué bonito. Entonces decidí empezar a cuidarla como tal, algo nuevo para mí. Y mi primera reacción fue pensar: ¡A buenas horas, mangas verdes! ¿A estas alturas me salen ronchas? Adiós a mis cremas anti-edad, tendré que limitarme a hidratar y poco más. Como periodista del sector, se que los productos para este tipo de cutis reactivo no suelen incorporar ingredientes que puedan irritar, como los hidroxiácidos, el retinol o la vitamina C. Pero resulta que somos muchas las que tenemos este problema, y la industria de la belleza se ha apiadado de nosotras.

Cantabria Labs acaba de lanzar Neostrata Serum Antiedad Antirojeces, y su nombre lo dice todo. Por un lado combate los principales signos del fotoenvejecimiento, reduce las arrugas, líneas de expresión y minimiza la apariencia de poros obteniendo una piel más lisa y suave gracias a que lleva polihidroxiácidos, ¿Sabes qué son? Activos con un mecanismo de acción similar a los alfahidroxiácidos, pero que han demostrado tener una buenísima tolerancia en las pieles sensibles, y además tienen una gran actividad antioxidante e hidratante. Por otro lado reduce las rojeces porque lleva BioCalm Complex, un conjunto de activos que actúan sobre los desencadenantes del enrojecimiento. Yo llevo usándolo varias semanas y me está yendo muy bien. Pero también he decidido ser buena y cuidar mi “recién estrenada piel sensible” como se merece en el día a día. Porque, ¿Sabéis qué es bueno para ella y qué le hace empeorar? Aquí os lo cuento.

Síntomas de la Piel Sensible

Cuando un cutis es reactivo lo sabes en el minuto uno: comienza a picar, ves las rojeces, a veces lo notas tirante y deshidratado y puedes sentir quemazón. No tiene porqué ser una piel alérgica, pero sí es más vulnerable a los ataques externos, como ahora os contaré.

¿Qué produce una piel sensible?

Causas hay varias.

  1. Medioambientales: El calor, el frío, el viento, el sol, los cambios de temperatura bruscos y la contaminación son los peores enemigos de una piel fuerte.
  2. Algunos ingredientes: Si tu piel es sensible puede que no aguantes bien los retinoicos, la vitamina C y los peelings, verdad? Incluso lavarse la cara con agua (sobre todo si es muy dura) o utilizar camisas o camisetas sintéticas pueden encenderte el rostro como una bombilla.
  3. Problemas vasculares: Si las paredes de tus vasos sanguíneos son débiles, seguramente tiendas a tener esta reactividad en la cara.
  4. Sus peores enemigos: Di no a las comidas picantes, a las grasas saturadas, al alcohol y al tabaco. Ah, y como en todo, el estrés es fatal.

¿Qué rutina cosmética debo seguir?

  1. Limpieza: Jamás te la saltes mañana y noche, pero utiliza un producto suave, por ejemplo un agua micelar, un aceite limpiador o una leche suave. Mejor no abusar de los jabones y mousses, porque pueden deshidratarte más.
  2. Hidratación y más hidratación: Salir a la calle sin una buena dosis de humectación en la cara es como salir totalmente desnuda. No digo más; así que no olvides tu crema, e incluso tu sérum, que si son específicos para rojeces, mucho mejor. Un consejo: lleva tu producto fetiche en el bolso y aplícalo cada vez que notes síntomas de tirantez o picor (y no lo dejes en el coche, porque las temperaturas extremas que suele alcanzar tanto en invierno como en verano estropearían la fórmula).
  3. Protección solar: A tu piel sensible no le gusta mucho el sol, así que jamás salgas de casa sin un SPF bien alto, es decir 50+, y preferentemente elige fotoprotección mineral, que calma las pieles sensibles. Aplícalo también en el cuello y el escote: habrás notado que tampoco se salvan.
  4. Desmaquíllate al llegar a casa: Se perfectamente qué rabia da a veces volver a casa y tener que retirarte el maquillaje, con lo mona que te ves y la pereza que entra. Pues hay que hacerlo para que la piel descanse, y extender a continuación tu crema o suero para piel sensible o hidratante.
  5. Cuidado con la exfoliación: Si tienes una piel que solo se rebela a veces, probablemente soportes bien los exfoliantes cosméticos (tanto de partículas físicas, que deben ser de grano fino, como los químicos no agresivos), pero no abuses de ellos. ¿Tu piel se enciende a la mínima? No más de una vez por semana y extendidos con un masaje muy suave.
  6. En la mesa, pórtate bien: Necesitas una barrera cutánea fuerte, así que toma mucha fruta y verdura antioxidante, pescado y frutos secos ricos en Omega 3 y grasas buenas, como el aceite de oliva o el aguacate.
  7. Evita los cambios drásticos de temperatura: Y si no puedes, al menos trata de no sudar más de la cuenta. ¿Haces deporte? Al terminar, limpia tu rostro con un producto específico, porque el agua no tiene un pH neutro y puede alterar más el cutis. Y de nuevo, hidrata.

¿Os sentís identificadas? ¿Cómo cuidáis la piel sensible vosotras?

IFC presenta Heliocare 360º Mineral Tolerance Fluid, para la tranquilidad al sol de las pieles sensibles

Heliocare 360º mineral tolerance fluid

Industrial Farmacéutica Cantabria lanza al mercado Heliocare 360º Mineral Tolerance Fluid, su fotoprotector formulado exclusivamente con filtros minerales que aseguran una excelente tolerancia y que evita el efecto blanqueante incluso en pieles oscuras, con Fernblock® FC, una nueva generación de la tecnología patentada de IFC enriquecida con ácido ferúlico y cafeico.

Heliocare 360º Mineral Tolerance Fluid protege frente a las cuatro radiaciones (UVA, UVB, Visible, Infrarroja) y gracias a sus filtros minerales, actúa como una capa protectora frente a la radiación solar para que la piel refleje la luz.

Su ingrediente Fernblock® FC incorpora ácido ferúlico, un potente antioxidante con fuerte capacidad para absorber lor rayos UV que, junto a su combinación con vitamina C y E, aumenta su capacidad protectora. “Fernblock® FC ha demostrado una acción cuatro veces más potente a su tecnología antecesora”, comentó María Cuñat, nueva directora de marketing de IFC.

La fórmula de Heliocare 360º Mineral Tolerance Fluid SPF 50 protector solar no contiene filtros químicos, alcohol, parabenos ni perfumes y por ello, es ideal para pieles especialmente sensibles, intolerantes y con tendencia atópica.

Además, su acabado invisible sin efecto blanqueante hasta en las pieles más oscuras, con efecto mate y su composición no comedogénica convierten a Heliocare Mineral Tolerance Fluid en la nueva alternativa de Industrial Farmacéutica Cantabria para la tranquilidad al sol de las pieles sensibles y/o reactivas.

La línea Heliocare 360º es la línea de fotoprotección dermatológica de IFC cuyo valor añadido reside en que cuenta con un amplio espectro de protección solar (UVA, UVB, Visible, infrarojo), neutraliza con su acción antioxidante potenciada, repara el ADN y sorprende en combinación con su galénica innovadora.

Nuria Fervienza Tronco y Mª José Cachafeiro Jardón farmacéuticas nos hablan de Dermacare

Hoy en nuestro blog, Nuria Fervienza Tronco y Mª José Cachafeiro Jardón farmacéuticas y coautoras del blog Laboticadetete.com, un espacio de salud y bienestar que os animamos a visitar. Nos hablaran de nuestra nueva línea Dermacare y compartirán con nosotros algunos consejos para el cuidado diario de la piel atópica.

La dermatitis atópica es una patología inflamatoria crónica de la piel que en España afecta al 15 – 20 % de los niños y al 2 – 5% de los adultos.

La piel con dermatitis atópica se caracteriza por tener la barrera cutánea alterada, faltan lípidos estructurales y los que hay están desorganizados. También existe un déficit de Filagrina; ésta es la proteína más importante para mantener la barrera cutánea en buen estado. Si hacemos una comparación con una pared (estructura de ladrillo y cemento), la pared que representa esta piel atópica sería una con los ladrillos mal colocados y unidos poca cantidad de cemento de manera que será una estructura endeble y poco resistente.

Como consecuencia de este déficit en proteínas y lípidos estructurales la barrera cutánea no está bien sellada, pica, pierde agua con más facilidad, resecándose y permitiendo el paso de agentes externos al interior, provocando una mayor irritación a esa piel atópica ya de por si sensibilizada. Además, se produce un sobrecrecimiento de la bacteria Staphylococcus aureus, su colonización en la piel produce un empeoramiento de los síntomas.

La dermatitis atópica es una patología crónica que cursa con brotes y otras fases de calma en medio de estos, que se denominan fases interbrote.

La piel atópica necesita unos cuidados diarios específicos, tanto para la limpieza como para la hidratación. De la constancia en este cuidado diario y la eficacia de los productos utilizados dependerá en gran medida la disminución de los brotes en número y en intensidad. Durante los brotes suele ser necesario añadir a los cuidados diarios la aplicación de cremas de tratamiento prescritas por el médico.

IFC ha sacado al mercado Dermacare, una nueva línea para el cuidado diario de la piel atópica, creada por dermatólogos. Está compuesta por un syndet, gel limpiador suave sin jabón y una loción emoliente e hidratante de textura ligera, muy fácil de extender y que se absorbe realmente rápido, esta nueva línea posee una composición innovadora:

  • Pro-Filaggrin Complex: complejo de activos que reducen la inflamación, inducen la producción de filagrina y restaura la matriz lipídica.
  • Polidocanol: reduce el picor y evita el rascado.
  • Urea 5% (sólo en la loción): hidratante y humectante, en combinación con el polidocanol favorece la reducción del picor.
  • Conjunto de activos que protegen frente al desequilibrio de la microflora cutánea
  • Emolientes que aportan lípidos y restauran la flexibilidad de la piel al mismo tiempo que impiden la pérdida de agua.

Ambos productos son hipoalergénicos, sin parabenos, sin perfumes y sin colorantes.

Consejos para el cuidado diario de la piel atópica:

  • Para la higiene diaria utilizar agua tibia y un limpiador suave como Dermacare Atopic Syndet.
  • Secar siempre la piel a toquecitos con la toalla y no frotando.
  • A continuación, aplicar una crema humectante y emoliente como Dermacare Atopic Lotion.
  • Usar prendas holgadas de algodón, lino o hilo y no lavarlas con suavizantes.
  • Mantener la uñas limpias y cortas para evitar sobreinfecciones o heridas con el rascado.
  • En casa procurar mantener una temperatura no muy alta y constante.
  • Los ácaros, los pelos y las plumas pueden agravar los brotes, por lo que es mejor no utilizar alfombras ni moquetas, e incluso, evitar los peluches.
  • Protegerse del sol con un producto específico para pieles atópicas como Heliocare 360º Pediatrics Atopic Lotion Spray.

Dermacare, nueva línea dermatológica de IFC para el cuidado diario de la piel atópica

IFC lanza al mercado DERMACARE, nueva línea dermatológica desarrollada por dermatólogos expertos para el cuidado diario de la piel atópica.

Su fórmula única e innovadora ha sido desarrollada siguiendo las últimas tendencias en ingredientes activos eficaces para atenuar los signos más frecuentes que aparecen en la piel atópica (sequedad, picor, irritación y sobreinfección bacteriana).

Para reparar y mantener la función barrera de la piel DERMACARE contiene Pro-Filaggrin Complex, un exclusivo y novedoso complejo de activos formulado por IFC para inducir la producción de filagrina, proteína clave para el desarrollo y mantenimiento de la barrera cutánea. Además, DERMACARE contiene otros activos que contribuyen a aliviar el picor, previniendo el rascado y el empeoramiento de las lesiones, así como un conjunto de activos que protegen frente al desequilibrio de la microflora cutánea.

La nueva línea DERMACARE está formada por dos productos indicados para el cuidado diario de la piel atópica de niños y adultos. Por un lado, DERMACARE Atopic Syndet, un gel limpiador suave específico para la higiene diaria de la piel atópica, que limpia sin alterar el equilibrio natural de la piel con una textura fluida y muy agradable, se presenta en una práctico envase de 750 ml. Por otro lado, DERMACARE Atopic Lotion, una loción emoliente e hidratante específica para restaurar la barrera cutánea alterada en la piel atópica al mismo tiempo que aporta flexibilidad y confort, posee una textura ligera que permite una fácil aplicación y una rápida absorción sin sensación grasa; se debe aplicar sobre la piel limpia y seca 2 o 3 veces al día. DERMACARE Atopic Lotion se presenta en un envase de 500 ml con un cómodo y práctico dosificador.

La fórmula DERMACARE es hipoalergénica, sin parabenos, sin perfume y sin colorantes y ha sido testado bajo control dermatológico, oftalmológico y pediátrico en pieles pediátricas atópicas y sensibles*

*Aplicación 1 ó 2 veces al día durante 4 semanas en 30 voluntarios.