En los meses de verano, cuando los rayos del sol son más intensos y la exposición a la radiación ultravioleta (UV) aumenta1,2, la protección solar se convierte en una prioridad para la salud de la piel, especialmente para los más pequeños de la familia.
Los niños tienen una piel delicada y más sensible que los adultos, lo que plantea algunas preguntas: ¿cómo proteger correctamente a los niños del sol? ¿Pueden usar la misma crema solar que los adultos? ¿Qué características debe tener un buen protector solar pediátrico? ¡Te lo contamos!
¿Por qué hay que proteger a los niños del sol?
La piel de los niños es más fina y susceptible a daños causados por el sol. Su sistema de defensa natural aún está en desarrollo y, por lo tanto, requiere un cuidado especial y una protección adicional contra los rayos UV3.
Además, su piel tiene una mayor proporción de agua, lo que la hace más vulnerable a la deshidratación y a quemaduras solares. Por otro lado, el daño solar acumulado en la piel desde la infancia puede jugarnos una mala pasada en la edad adulta: hay estudios que demuestran que cinco quemaduras o una quemadura con ampollas en la infancia duplica el riesgo de padecer cáncer de piel3,4.
Diferencias entre la crema solar de niños y de adultos
- La concentración de ingredientes activos. Las cremas solares para niños suelen tener un mayor porcentaje de filtros físicos que químicos. Los filtros físicos tienen una composición de origen mineral y son mejor toleradas por las pieles sensibles.
- La protección de amplio espectro. La crema solar debe proteger de tanto contra los rayos UVA como los UVB. La exposición acumulada. a radiación ultravioleta es el principal factor desencadenante de fotoenevejecimiento, fotoinmunosupresión y fotocarcinogénesis5.
- La resistencia al agua. Los niños suelen disfrutar del agua y pueden pasar largos periodos de tiempo jugando en la piscina o en la playa.
- La textura y el aroma pueden ser aspectos diferenciarles en una crema solar para niños. Muchos productos están diseñados específicamente para ser suaves, no pegajosos y fáciles de aplicar, lo que facilita la tarea de proteger la piel de los niños. Además, los aromas agradables pueden hacer que la aplicación sea más atractiva para los pequeños.
¿Los niños pueden usar protector solar de adultos?
Por lo general, los niños no deben usar protector solar de adultos, ya que su piel es más fina, sensible y propensa a reacciones alérgicas ante los filtros químicos y fragancias habituales en las fórmulas para adultos, además de que no están testados específicamente para ellos.
Si bien algunos productos de protección solar pueden ser adecuados tanto para niños como para adultos, existen diferencias importantes entre la piel de ambos que deben tenerse en cuenta al seleccionar una crema solar.
Se recomienda utilizar siempre fotoprotectores pediátricos (SPF 50+) específicamente formulados para su piel más vulnerable.
¿Se puede usar protector solar de niños en adultos?
Sí, los adultos pueden utilizar protectores solares diseñados para niños sin inconvenientes.
De hecho, son opciones excelentes porque suelen ser fórmulas más suaves, sin perfumes y mejor toleradas por pieles sensibles. Proporcionan una protección de amplio espectro contra UVA/UVB, ideales para adultos con piel reactiva o atópica.
Es importante recordar que la aplicación adecuada de la crema solar es clave para su eficacia:
- Se recomienda aplicarla generosamente y de manera uniforme en todas las áreas expuestas de la piel al menos 15 minutos antes de la exposición solar1,3. Si la extendemos a toques rápidos seguramente el niño se queme a trozos.
- Frecuencia: se debe reaplicar cada dos horas1, especialmente después de nadar o sudar intensamente, incluso si el producto es resistente al agua.
- Horario: debemos evitar estar al sol en las horas centrales del día (entre las 12h y las 16h aproximadamente), ya que el sol incide más directamente6.
- En niños con piel atópica siempre elegir protección solar específica para este tipo de pieles, ya que no solo estaremos protegiéndolo del sol sino además cuidando su dermatitis.
Te recomendamos consultar con un dermatólogo o pediatra antes de elegir una crema solar para niños, especialmente si tienen alguna condición de la piel o son propensos a alergias.
Cómo proteger a los bebés del sol (hasta 6 meses)
Los niños pequeños y especialmente los lactantes son muy sensibles a la radiación solar, se queman con facilidad y hasta pueden deshidratarse.
En bebés menores de 6 meses no se recomienda la exposición directa a la luz solar ni la aplicación de fotoprotectores3 por lo que, salvo a última hora del día, es preferible evitar llevarlos a lugares como la playa.
Lo ideal es bloquear el sol con prendas diseñadas con protección solar, gorro, gafas de sol… Si usamos sombrilla en la playa o la piscina hay que asegurarse de que no deje pasar las radiaciones.
Cómo proteger a los niños del sol
De 6 meses a 2 años
Desde los 6 meses hasta los 2 años debemos elegir filtros físicos o minerales, especialmente si el niño padece alguna patología cutánea3. Esos protegen del sol con pantalla total al actuar como una barrera física y son eficaces desde el instante en que se aplican. Hay que reaplicarlos si el niño se baña.
Actualmente, este tipo de fotoprotectores ha mejorado considerablemente su cosmética para evitar el fastidioso efecto de “piel blanca”. Como suele ser más espesos es importante agitarlos antes de usarlos.
A partir de 2 años
A partir de los 2 años ya podemos elegir y usar si queremos los filtros químicos, eso sí, teniendo en cuenta que es recomendable aplicarlos una media hora antes de la exposición solar.
Hay que insistir en que estas recomendaciones hay que seguirlas todo el año.
Recomendación de cremas solares para niños
Hay una gran variedad de protectores solares, tanto para adultos como para niños y a veces puede resultar complicado elegir el más adecuado.
A continuación, te presentamos una recomendación de los protectores solares para los más pequeños de la marca Heliocare, marca referente en fotoprotección y que cuenta con la tecnología patentada Fernblock®, con filtros específicos y activos reparadores y antioxidantes7:
HELIOCARE 360º Pediatrics Stick SPF 50+: es el formato perfecto para que se apliquen la crema a sí mismos, ya que es una barra que permite extenderse rápido y no ensucia las manos.
Además, tiene una protección muy alta que protege frente a las cuatro radiaciones (UVB, UVA, Visible e Infrarrojo) y, a su vez, hidrata la piel.
HELIOCARE 360º Pediatrics Transparent Spray SPF 50+ cuenta con un formato en spray continuo transparente que permite proteger fácilmente la piel de los niños.
Gracias a su fórmula “wet skin”, es muy eficaz incluso sobre la piel mojada y resistente a la arena.
HELIOCARE 360º Junior Oral Sticks: este complemento alimenticio es eficaz desde la primera toma, combinado siempre con la fotoprotección tópica. Viene en formato granulado en sobres, sin necesidad de disolver en agua y con sabor a naranja.
Además, sus componentes aumentan la resistencia de la piel de los más pequeños al sol, ayudando a proteger aquellas zonas donde no podemos aplicar crema, como el cuero cabelludo o los párpados.
Aunque nos acordemos más de él cuando llega el verano, el sol nos acompaña los 365 días del año. Adquirir un buen hábito de protección solar diaria desde la infancia es esencial para prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y el desarrollo de cánceres cutáneos en la edad adulta. Lo que hagamos hoy por ellos y su piel nos lo agradecerán mañana.
Referencias bibliográficas
1 Kaltchenko, M. V., & Chien, A. L. (2025). Photoaging: Current Concepts on Molecular Mechanisms, Prevention, and Treatment. American journal of clinical dermatology, 26(3), 321–344. https://doi.org/10.1007/s40257-025-00933-z
2 Guan, L. L., Lim, H. W., & Mohammad, T. F. (2021). Sunscreens and Photoaging: A Review of Current Literature. American journal of clinical dermatology, 22(6), 819–828. https://doi.org/10.1007/s40257-021-00632-5
3 Cestari, T., & Buster, K. (2017). Photoprotection in specific populations: Children and people of color. Journal of the American Academy of Dermatology, 76(3S1), S110–S121. https://doi.org/10.1016/j.jaad.2016.09.039
4 Passeron, T., Lim, H. W., Goh, C. L., Kang, H. Y., Ly, F., Morita, A., Ocampo Candiani, J., Puig, S., Schalka, S., Wei, L., Dréno, B., & Krutmann, J. (2021). Photoprotection according to skin phototype and dermatoses: practical recommendations from an expert panel. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology : JEADV, 35(7), 1460–1469. https://doi.org/10.1111/jdv.17242
5 Gromkowska-Kępka, K. J., Puścion-Jakubik, A., Markiewicz-Żukowska, R., & Socha, K. (2021). The impact of ultraviolet radiation on skin photoaging - review of in vitro studies. Journal of cosmetic dermatology, 20(11), 3427–3431. https://doi.org/10.1111/jocd.14033
6 Garnacho Saucedo GM, Salido Vallejo R, Moreno Giménez JC. Efectos de la radiación solar y actualización en fotoprotección [Effects of solar radiation and an update on photoprotection]. An Pediatr (Engl Ed). 2020 Jun;92(6):377.e1-377.e9. Spanish. doi: 10.1016/j.anpedi.2020.04.014. Epub 2020 Jun 6. PMID: 32513601
7 Rodríguez-Luna, A., Zamarrón, A., Juarranz, Á., & González, S. (2023). Clinical Applications of Polypodium leucotomos (Fernblock®): An Update. Life (Basel, Switzerland), 13(7), 1513. https://doi.org/10.3390/life13071513
María Vitale Villarejo
Medical Manager Dermatology en Cantabria Labs
María Vitale Villarejo
Medical Manager Dermatology en Cantabria Labs
Licenciada en Dermatología y especialista en fotoprotección y fotoenvejecimiento con más de 30 años de experiencia en el sector sanitario y farmacéutico.