La salud y apariencia de nuestro cabello viene determinada por numerosos factores, entre los que se encuentran la genética, la alimentación, los cambios hormonales, la edad -envejecimiento capilar- o el estrés.
La pérdida de densidad capilar es uno de los problemas capilares más comunes. Descubre qué es, por qué se produce y sus posibles tratamientos.
¿Qué es la densidad capilar?
La densidad capilar hace referencia a la cantidad de cabello presente en el cuero cabelludo. Cuando disminuye el número de cabellos o estos pierden grosor, el cabello puede verse menos denso¹. Esto puede deberse, entre otras causas, a lo que llamamos miniaturización del folículo piloso.
Debido a la influencia hormonal y genética, se desencadena un proceso en el folículo piloso que provoca una disminución progresiva del grosor del tallo piloso y, como consecuencia, una pérdida visible de densidad capilar¹.
Patologías que afectan a la densidad capilar
Alopecia androgenética
La alopecia androgenética (AGA) o calvicie común es el tipo de alopecia más frecuente en hombres y mujeres. Hay muchos factores implicados en el inicio y desarrollo de la AGA, siendo la predisposición genética uno de los más relevantes1,2.
Este tipo de alopecia está relacionado con la actividad de una enzima presente de manera natural en el cuerpo, la 5-alfa-reductasa, que convierte la hormona testosterona en un derivado llamado dihidrotestosterona (DHT), responsable de la miniaturización o adelgazamiento progresivo del cabello¹.
Esto provoca una menor densidad capilar, que se hace evidente con el paso del tiempo y que puede conducir a una pérdida permanente de cabello en las áreas afectadas.
Efluvio telógeno
El efluvio telógeno (TE) agudo es un tipo de alopecia caracterizada por la pérdida difusa de cabello en un período no superior a 6 meses3. Si la duración es superior a este período de tiempo se trata de un efluvio telógeno crónico. Las mujeres de entre 40 y 50 años son el colectivo más afectado por este tipo de caída capilar excesiva3.
En algunos casos existen uno o varios factores desencadenantes que ocurren de 2 a 4 meses antes del inicio del efluvio, como pueden ser el estrés, déficits nutricionales, las alteraciones hormonales o el parto2,3.
Durante un episodio de efluvio telógeno, una mayor proporción de cabellos pasa de la fase de crecimiento a la fase de reposo y posteriormente se desprende. Con frecuencia, cuando desaparece el factor desencadenante, el ciclo normal del cabello puede recuperarse progresivamente.
¿Qué hábitos ayudan a recuperar el pelo?
Cambiando algunos de nuestros hábitos podemos contribuir a una salud capilar óptima. Estos son algunos de los que podemos seguir:
- Gestión del estrés: el estrés es una de las principales causas de la caída del cabello. ¿Por qué? Porque puede alterar el ciclo normal del cabello y hacer que un mayor número de cabellos pase antes de tiempo a la fase de caída.
Cuando nos encontramos en este estado producimos mayores niveles de cortisol, una hormona que obstruye nuestra capacidad de absorber nutrientes y que, por tanto, deteriora nuestra salud capilar4. - Llevar una dieta equilibrada: tomar alimentos con proteínas, carbohidratos, omega3 y omega6, además de ricos en hierro, zinc y otros minerales es esencial para mantener una buena salud capilar3,5.
- Hacer ejercicio físico: el deporte reduce el estrés, oxigena el cuero cabelludo y mejora la circulación6,7, lo que estimula el crecimiento del pelo.
- Dormir al menos 8 horas diarias: descansar adecuadamente reduce nuestros niveles de estrés y propicia la secreción de hormonas8.
Recuperar la densidad del cabello, ¿es posible?
Para recuperar la densidad del cabello es muy importante acudir a un especialista. No obstante, también podemos contar con los siguientes complementos alimenticios:
IRALTONE AGA 5α Supreme
Es un complemento alimenticio pensado para apoyar desde dentro el manejo de la caída capilar crónica o severa.
Incluye en su composición inhibidores naturales de la enzima 5α-reductasa –como serenoa repens, aceite de semilla de calabaza, ciruelo africano - que contribuyen a mejorar la densidad capilar.
La ingesta es de una cápsula al día, preferiblemente por la mañana.
IRALTONE Hair Efflu Booster
Para la caída capilar estacional o aguda o por episodios de estrés o alteración hormonal encontramos IRALTONE HAIR Efflu Booster, en un cómodo formato bebible.
Gracias a su concentración de ingredientes impulsa el equilibrio del ciclo capilar, consiguiendo fortalecer el folículo piloso.
Como complemento a los productos orales, se pueden incorporar productos tópicos. Ejemplo de ellos es IRALTONE Champú Fortificante. Cuenta con activos energizantes y antioxidantes que actúan a nivel del cuero cabelludo estimulando el folículo piloso, favoreciendo el crecimiento del cabello, reforzando la queratina y devolviendo la vitalidad e hidratación al cabello.
Es un complemento ideal en el tratamiento de la caída capilar y de uso frecuente: basta con aplicar sobre el cabello húmedo, masajear suavemente el cuero cabelludo y aclarar con abundante agua hasta su completa eliminación.
Referencias bibliográficas
1 Trüeb R. M. (2002). Molecular mechanisms of androgenetic alopecia. Experimental gerontology, 37(8-9), 981–990. https://doi.org/10.1016/s0531-5565(02)00093-1
2 Gokce, N., Basgoz, N., Kenanoglu, S., Akalin, H., Ozkul, Y., Ergoren, M. C., Beccari, T., Bertelli, M., & Dundar, M. (2022). An overview of the genetic aspects of hair loss and its connection with nutrition. Journal of preventive medicine and hygiene, 63(2 Suppl 3), E228–E238. https://doi.org/10.15167/2421-4248/jpmh2022.63.2S3.2765
3 Malkud S. (2015). Telogen Effluvium: A Review. Journal of clinical and diagnostic research : JCDR, 9(9), WE01–WE3. https://doi.org/10.7860/JCDR/2015/15219.6492
4 Lopresti A. L. (2020). The Effects of Psychological and Environmental Stress on Micronutrient Concentrations in the Body: A Review of the Evidence. Advances in nutrition (Bethesda, Md.), 11(1), 103–112. https://doi.org/10.1093/advances/nmz082
5 Le Floc'h, C., Cheniti, A., Connétable, S., Piccardi, N., Vincenzi, C., & Tosti, A. (2015). Effect of a nutritional supplement on hair loss in women. Journal of cosmetic dermatology, 14(1), 76–82. https://doi.org/10.1111/jocd.12127
6 Simmons, G. H., Wong, B. J., Holowatz, L. A., & Kenney, W. L. (2011). Changes in the control of skin blood flow with exercise training: where do cutaneous vascular adaptations fit in?. Experimental physiology, 96(9), 822–828. https://doi.org/10.1113/expphysiol.2010.056176
7 Rahman, M. S., Zhao, X., Liu, J. J., Torres, E. Q., Tibert, B., Kumar, P., Kaldo, V., Lindefors, N., Forsell, Y., & Lavebratt, C. (2019). Exercise Reduces Salivary Morning Cortisol Levels in Patients with Depression. Molecular neuropsychiatry, 4(4), 196–203. https://doi.org/10.1159/000494699
8 Kim, T. W., Jeong, J. H., & Hong, S. C. (2015). The impact of sleep and circadian disturbance on hormones and metabolism. International journal of endocrinology, 2015, 591729. https://doi.org/10.1155/2015/591729
Alia Shafiq Sánchez
Medical Advisor en Cantabria Labs
Alia Shafiq Sánchez
Medical Advisor en Cantabria Labs
Graduada en Biotecnología con 8 años de experiencia en la industria farmacéutica en especialidades de dermatología, salud de la mujer y enfermedades raras.