10 verdades sobre la piel y consejos de rutina facial

Cada persona tiene sus costumbres y manías de belleza: que si esto te lo pones antes que lo otro porque te resulta más cómodo, que si utilizas 3 productos o más de 5, que si te limpias solo con agua micelar cuando tienes prisa…

Pero a veces, sin saberlo, estamos cometiendo errores que nos impiden obtener los resultados que queremos. Es por ello que necesitamos cambiar algún paso de nuestra rutina facial, entendiendo en primer lugar cómo es nuestra piel y qué “prenda” necesita en cada momento.

6 verdades sobre la piel y la cosmética

1. Si hablamos de piel, su calidad es lo más importante

“Por encima de la flacidez y las arrugas, nos fijamos en una piel cuidada, hidratada y bonita”, dice la dermatóloga Ana Molina. Una de las pistas la da un estudio que asegura que preferimos a las personas maquilladas o que parezca que lo están, es decir, con una piel uniforme y luminosa. Así pues, el punto fuerte de la cosmética es que aumenta la calidad de la piel: vitamina C y antioxidantes para iluminar, difuminar pequeñas manchitas y unificar el tono, sin olvidar los activos hidratantes que no pueden faltar para aportar ese extra de jugosidad.

2. La renovación de la epidermis es fundamental

Esto ocurre en una piel joven cada 28 días, proceso que se va ralentizando. ¿La solución? Los productos ricos en alfa-hidroxiácidos, que producen una exfoliación química y que deben adaptarse a cada tipo de piel y edad. Los Discos Despigmentantes de Neoretin Discrom Control, combinados con la Mascarilla Endocare Radiance C Peel Mask, con su combinación de pro-retinol, ácido fítico, vitaminas C y E y Resveratrol, dejan la piel muy suave, llena de luz y se encargan de llevar a cabo la renovación celular de la capa más superficial de la piel, la epidermis.

3. Bien de colágeno y de elastina

Ambos, junto a los glicosaminoglicanos (GAG) se encuentran en la dermis, la siguiente capa cutánea. Aquí es más difícil actuar, y aunque la cosmética bien dirigida hace una estupenda labor, la clave para no degradar las fibras de colágeno y elastina es la protección solar. Pero ojo, hay que escogerla bien con fórmulas que además de proteger contra toda la radiación (incluida la luz visible de la que tanto se habla últimamente y la infrarroja) contengan potentes activos antioxidantes capaces de reparar los daños celulares y salvaguardar ese colágeno y esa elastina. Fernblock® de Cantabria Labs, cumple con creces la pauta: es la tecnología base de Heliocare, un extracto de Polypodium Leucotomos con una potente acción protectora, antioxidante y reparadora.

4. El bronceado saludable es la hidroxiacetona

Es decir el autobronceador. Aunque es cuestión de gustos, a veces es preferible una piel que no esté morena, porque el autobronceador generalmente no favorece. Ningún maquillador profesional dirá lo contrario, y los dermatólogos lo aplauden. Es más, el aspecto bronceado suma años y resta luz.

5. Somos más exposoma que genoma

Últimamente, se habla mucho de los factores externos que actúan sobre el genoma y que suponen, según Ana Molina, un tercio de los problemas de salud: la radiación solar, la contaminación, el tabaco, la temperatura, la nutrición, la falta de sueño y el uso de los cosméticos, como avala la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Resulta que la glicación destruye el colágeno, es decir, si nos atiborramos a pasteles, tendremos más propensión a la flacidez.

6. Una rutina facial de cosmética debe constar de, al menos, 4 pasos

Y estos son: limpieza, hidratación, protección y transformación. ¡A continuación los vemos en detalle!

4 consejos para una rutina facial con cremas

1. Empezamos por la limpieza

Cada uno hace a su manera o según gustos: agua micelar, mousse, aceite o leche seguida de tónico o combinada con un segundo producto limpiador y en algún caso, la loción que nos llega de las coreanas, tan obsesionadas con la higiene facial. Un consejo de la dermatóloga es que prestemos especial cuidado a la limpieza nocturna, que es cuando el cutis está más cargado de suciedad, maquillaje e impurezas. Un solo producto sabe a poco.

2. Una piel hidratada no sólo tiene mejor aspecto, también menos arrugas

¿Y qué puede hacer un producto hidratante? Como explican en la editorial científica Elsevier, hay que mantener y aumentar el nivel hídrico, que en condiciones ideales es del 10-20%. Las emulsiones acuosas liberan agua hacia el estrato córneo y las oleosas forman una película oclusiva que retrasa la pérdida de agua. Entre las primeras está el glicerol, el sorbitol, los glicoles, los hidrolizados de proteínas, las vitaminas hidrosolubles como el dexpantenol y las macromoléculas como el ácido hialurónico, que tiene una capacidad brutal de retención de agua. Por último, tenemos las sustancias oclusivas que dejan la piel muy suave por su “efecto film”, como la vaselina, la lanolina o las siliconas.

3. Protección frente a la radiación ultravioleta y frente a la polución

En el orden de aplicación suele haber cierta confusión: las sustancias humectantes van primero (por ejemplo, un sérum de hialurónico), seguido de otras más oclusivas, como una crema, y por último el FPS. ¿Puede ir todo junto? Así sería, sin ir más lejos, en el caso de unas ampollas de tratamiento ricas en antioxidantes, factores hidratantes y protección solar, como las  Y para quienes vivimos entre emisiones de dióxido de carbono y humos varios es perfecto el Endocare Radiance C Ferulic Edafence Serum: su extracto de Deschampsia antarctica combate los efectos de la polución y el envejecimiento.

4. Transformación

Ya tenemos la piel limpia y acondicionada, pero ¿qué activos consiguen frenar el envejecimiento? Están los hidroxiácidos y los retinoides, que deben de ser usados siempre correctamente. Ya es hora de desmontar el tópico de que en la piel sensible no pueden utilizarse: se puede y se debe, aunque en algunos casos empezando con concentraciones muy bajitas y aumentando progresivamente la dosis.

Ahí están las líneas Retincare, con retinoides y glicólico; Neoretin, que incorpora el ácido tranexámico para disminuir las manchas; o Neostrata, con tecnología AHA´s, ácidos orgánicos que renuevan, exfolian e hidratan la tez. También hay que tener en cuenta la importancia de la estimulación dérmica, y pocas tecnologías lo consiguen tanto como la SCA, rica en factores de crecimiento y capaz de estimular y reparar los fibroblastos para que fabriquen colágeno de calidad. Una buena recomendación son las ampollas , con SCA, vitamina C y proteoglicanos.

Silvia Capafons

Silvia Capafons

Periodista de belleza y salud

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