“Érase una vez… La Fotoprotección”

Todos sabemos que el Sol es fuente de vida, nos da energía, vitaminas…pero también nos puede dar problemas, la radiación solar es cada vez más potente y conocemos los daños que nos puede causar. Ahora tenemos mejores fotoprotectores solares tópicos y orales, vestimos tejidos con filtros y llevamos gafas que nos protegen. Pero no siempre fue así, hoy en “Vida al Sol” os vamos a dar una clase de historia, la de….

“La Fotoprotección”

No se si sabíais que llevamos más de 400 años protegiéndonos del sol, pero sólo hace 75 que se inventaron y empezaron a comercializarse los primeros fotoprotectores.

El primer protector solar se comercializo durante la II Guerra Mundial. Muchos marinos durante las batallas del Pacífico pasaban demasiadas horas expuestos al sol y se quemaban, entonces un piloto y después farmacéutico llamado Benjamin Greene descubrió que el aceite rojo de parafina era lo que mejor bloqueaba los rayos UV y creo un ungüento imprescindible para los soldados americanos que se llamo “Red Vet Pet”. La pega, que resultaba ser una sustancia densa, roja y poco agradable.

Tras la guerra, el estilo de vida cambio en todo el mundo, Hollywood convirtió por ejemplo, las gafas de sol en un elemento misterioso y elegante y se puso de moda estar bronceado. Aunque en muchos casos se empleaban preparaciones de aceite poco efectivas, con el único propósito de favorecer el bronceado, se sintetizaron, testaron y comercializaron distintos tipos de filtros.

Entre los 50 y los 60 se empiezan a emplear diversos metales como el óxido de zinc y el dióxido de titanio y derivados del PABA o de ácido salicílico como agente protector solar.

Llegamos a los 70 y al “boom” de las vacaciones en zonas soleadas, esto genera una demanda de filtros solares con mejor y más amplia protección, lo cual llegó a ser posible incorporando filtros UVB en las leches y cremas en lugar de aceites.

En 1977, nace el primer filtro resistente al agua y es en 1978 cuando la FDA (Agencia del gobierno de los EEUU responsable de la regulación de alimentos, , medicamentos, cosméticos, aparatos médicos…) publica el registro federal con las guías para la formulación y evaluación de filtros solares.

Con el paso del tiempo se descubre nuevas radiaciones solares y es en 1979 cuando se comienzan a fabricar fotoprotectores con filtros UVA gracias a los derivados de dibenzoylmethane.

Es en 1985, cuando la Academia Americana de Dermatología imparte el primer programa educativo acerca de los riesgos de la sobreexposición solar, y en los 90 cuando empiezan a estar disponible más variedad de filtros UVA y UVB como los polvos inorgánicos micronizados de dióxido de titanio y de óxido de zinc. Los protectores solares empiezan no sólo a usarse para evitar la quemadura solar sino también para prolongar el tiempo de exposición para broncearse.

Así llegamos hasta la actualidad, sustancias fotoprotectoras que actúan previniendo o reparando los daños inducidos por las radiaciones solares mediante dos grupos, los orales y los tópicos.

Y ahora…

Te gustaría, conocer ¿cual es la fotoprotección del siglo XXI, y que YA es una realidad? Lo tienes fácil síguenos en Facebook y te lo iremos contando. 😉