Si te han aparecido unas manchas blancas en la cara, brazos u otras zonas del cuerpo, es normal que te preguntes: ¿qué son y cuál es el motivo de su aparición? ¡Te lo contamos!
¿Qué son las manchas blancas en la piel?
Son lesiones cutáneas consistentes en la alteración de la coloración normal, con un color blanco que puede variar en tono e intensidad, y que tendrá diferentes formas y texturas en función de su origen.
Pueden aparecer en la piel de la cara, brazos, espalda o en otras zonas del cuerpo.
Las manchas blancas se manifiestan a cualquier edad, con independencia del sexo o del tipo de piel, aunque suelen ser más notorias en las personas con la piel oscura.
¿Por qué salen las manchas blancas en la piel?
Aparecen en zonas donde hay menos melanina, que es el pigmento que da color a la piel.
Su aparición se puede deber a múltiples factores: no hay una causa única. La mayoría suelen ser benignas, pero la clave está en cómo son, dónde aparecen, si pican o descaman y demás características.
En cualquier caso, conviene acudir al especialista para que identifique sus causas.
Tipos de manchas blancas en la piel
Estos son algunas de las clases de manchas blancas en la piel más comunes.
Hipomelanosis guttata idiopática o en gotas
Se trata de un trastorno de la pigmentación muy frecuente, con pequeñas manchas blancas, redondeadas en las áreas más expuestas al sol, sobre todo en brazos y piernas. Normalmente, se notan más cuando la piel está bronceada, ya que las zonas adyacentes a las pequeñas manchas aparecen más pigmentadas1.
No suelen causar picores ni molestias, pero son un síntoma claro de envejecimiento de la piel a causa de un exceso de exposición solar. Este fotoenvejecimiento hace que los melanocitos (células responsables de la producción de melanina), se vayan degenerando y pierdan la capacidad de fabricarla1, haciendo que la piel pierda su pigmentación uniforme.
Pitiriasis versicolor
Es una infección provocada por un hongo superficial (del género Malassezia) que vive de forma normal en nuestra piel, pero a veces se multiplica más de lo debido.
Este hongo altera la producción de la melanina y origina manchas blancas -las más frecuentes, pero también manchas marrones o rosadas2 - pequeñas, redondas y con bordes poco definidos. Pueden unirse entre sí y aumentar más su tamaño.
Aparecen en las zonas con más grasa, como son la espalda, el pecho, el cuello y la parte superior de los brazos. Suele haber una descamación suave tras el rascado y, a veces, un leve picor2, aunque no son dolorosas.
La pitiriasis versicolor es más común en jóvenes y se hace más patente tras la exposición solar. La humedad favorece la proliferación de estos hongos, por lo que es necesario cambiarse cuando se haya sudado, evitar las prendas ajustadas y utilizar ropa confeccionada que permitan la transpiración, como el algodón.
Pitiriasis alba
Es una afección cutánea benigna y común, que se caracteriza por zonas o parches de color más claro (hipopigmentados), con bordes difusos, secos y, a veces, con una ligera descamación3.
En este tipo de manchas no suele haber una pérdida completa del pigmento, sino una ligera disminución de la melanina.
Aunque la causa exacta se desconoce, suele estar asociada a personas con piel seca o con dermatitis atópica. De hecho, es un trastorno muy común en niños pequeños y adolescentes y suele aparece en mejillas, frente, e incluso, en los brazos o en el tronco3.
Es una condición cutánea en la que aparecen manchas blancas en la piel por falta de pigmentación, ya que se produce una pérdida selectiva de los melanocitos4 en esas zonas.
Aunque el vitíligo es una enfermedad autoinmune se debe a múltiples causas, ya que intervienen tanto factores genéticos como desencadenantes o ambientales (episodios de estrés, quemaduras solares, traumatismo o exposición a productos químicos, entre otros).
El vitíligo puede aparecer a cualquier edad, pero es más común en niños y adolescentes. Suele presentarse principalmente en dos formas clínicas:
- Vitíligo simétrico o generalizado: aparición de manchas blancas simétricas a ambos lados del cuerpo de forma similar. Es la forma más común y suele progresar con el tiempo.
- Vitíligo localizado o segmentario: suele afectar una sola zona o lado del cuerpo, siguiendo un patrón lineal o localizado. Aparece a edades tempranas y, aunque es menos frecuente, no suele extenderse ampliamente.
Existen diversos tratamientos para intentar repigmentar la piel, siendo fundamental la consulta temprana con el dermatólogo.
Cáncer de piel
Como hemos visto, las manchas blancas en la piel pueden tener varias causas y la mayoría suelen ser benignas. Aunque el cáncer de piel rara vez suele presentarse como una mancha blanca, no debe descartarse sin una evaluación médica previa.
Por tanto, si aparece una mancha o una zona blanquecina que cambia de tamaño, forma o color, que tiene bordes irregulares en un lunar (nevus) o alrededores, es mejor consultar con el especialista para descartar cualquier afección dérmica y comenzar con el tratamiento farmacológico apropiado.
Cuidados para la piel con manchas blancas
El cuidado de la piel con manchas blancas dependerá de su causa y del criterio del dermatólogo. Además del consejo del médico, conviene seguir las siguientes recomendaciones generales:
Protección solar
Este punto es fundamental. La piel sin pigmento es más sensible al sol: las zonas blancas tienen menos cantidad, o nada, de melanina.
La exposición al sol, sin la protección adecuada, es muy nociva para la piel, ya que hay más riesgo de quemaduras solares, más sensibilidad e irritación y más contraste con la piel sana (las manchas se notan más).
Por tanto, hay que usar protección solar alta (SPF 50) de amplio espectro, todos los días, especialmente en las zonas más expuestas como la cara, manos, brazos, etc.
Se recomienda combinarla con protección oral, así como el uso de gafas de sol, gorras o sombreros, junto con ropa adecuada.
Dieta e hidratación
La alimentación, idealmente de tipo mediterráneo, debe incluir frutas, verduras, legumbres, grasas saludables y nutrientes clave como vitaminas (A, C, E, B12), hierro y omega-3, que ayudan a proteger la piel, favorecer la pigmentación y reducir la inflamación. Aunque la dieta no elimina las manchas por sí sola, sí actúa como un apoyo importante.
Por otro lado, la hidratación, tanto interna como externa, es esencial. Beber suficiente agua (alrededor de 1,5–2 litros al día) contribuye a mantener la elasticidad y la función barrera en buen estado, mientras que el uso de cremas hidratantes ayuda a prevenir sequedad e irritaciones.
Por lo tanto, es importante utilizar productos que contengan agentes reparadores o regeneradores de la piel, combatan con efectividad los síntomas que provocan la aparición de estas lesiones y mejoren su aspecto.
La línea ENDOCARE Age Barrier está diseñada principalmente para activar la función barrera cutánea, mejorar la hidratación y combatir signos del envejecimiento, especialmente en pieles que han sido debilitadas por tratamientos fuertes (como retinoides o láser), agresiones ambientales o el paso del tiempo.
Limpieza y productos despigmentantes
La limpieza de la piel es un pilar fundamental, aunque a menudo se pasa por alto cuando se habla de manchas blancas. Aunque por sí sola no las elimina, sí desempeña un papel clave: ayuda a mantener el equilibrio de la función barrera cutánea, elimina impurezas y favorece que los tratamientos actúen de forma más eficaz.
Además, existen tratamientos dermocosméticos despigmentantes que pueden utilizarse como complemento para mejorar el aspecto de la piel y unificar el tono, siempre en función del origen de las manchas.
Dentro de estas opciones, la línea Neoretin de Cantabria Labs es una de las más utilizadas en el abordaje dermocosmético de las alteraciones de la pigmentación. Sus fórmulas combinan tecnologías y activos de alta eficacia como retinoides, AHA y ácido tranexámico, formulados para ayudar a unificar el tono, reducir manchas y mejorar la luminosidad5.
No obstante, su uso debe de ser individualizado, según el tipo de piel, tolerancia y afecciones dérmicas, y es recomendable que se haga bajo la indicación de un dermatólogo o farmacéutico para asegurar la eficacia y minimizar irritaciones.
Referencias bibliográficas
1- Juntongjin P, Laosakul K. Idiopathic guttate hypomelanosis: a review of its etiology, pathogenesis, findings, and treatments. Am J Clin Dermatol. 2016;17:403-411.
2- Łabędź N, Navarrete-Dechent C, Kubisiak-Rzepczyk H, Bowszyc-Dmochowska M, Pogorzelska-Antkowiak A, Pietkiewicz P. Pityriasis versicolor—a narrative review on the diagnosis and management. Life (Basel). 2023;13:2097.
3- Miazek N, Michalek I, Pawlowska-Kisiel M, Olszewska M, Rudnicka L. Pityriasis alba—common disease, enigmatic entity: up-to-date review of the literature. Pediatr Dermatol. 2015;32:786-791.
4- Bergqvist C, Ezzedine K. Vitiligo: a review. Dermatology. 2020;236:571-592.
5- A, Catala & García-Millán, Cristina & M, Vitale. (2023). Evaluation of the Efficacy and Safety of A New Pigment Correction Cosmetic Protocol in Caucasian Women with Melasma. Journal of Clinical and Cosmetic Dermatology. 7. 10.16966/2576-2826.176.
Ana López-Ballesteros
Scientific Advisor en Cantabria Labs España
Ana López-Ballesteros
Scientific Advisor en Cantabria Labs España
Licenciada en Farmacia con más de 20 años de experiencia en la industria farmacéutica, especializada en investigación clínica y asesoría científica.